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Con una fascinante historia, que se remonta a la Edad de Piedra, Patones ha sido testigo del asentamiento de pueblos prehistóricos, prerromanos, romanos y visigodos. Llegó a albergar, incluso, un pequeño reino, al elegir sus habitantes en el siglo XVII al “Rey de Patones”, encargado de impartir justicia y representar a los vecinos de la localidad.

Patones de Arriba, declarado Bien de Interés Cultural e incluido en el selecto listado de “Villas de Madrid”, constituye uno de los principales atractivos de la comarca, gracias al singular encanto de este pintoresco y afamado núcleo urbano, que conserva íntegra su esencia.

La rica y variada geología del municipio, el patrimonio arqueológico y las numerosas infraestructuras hidráulicas, vinculadas a los ríos Jarama y Lozoya, además del valioso entorno natural, son otros de los muchos alicientes para visitar el antiguo reino de Patones.

LUGARES DE INTERÉS

LAS ERAS  Destinadas a las labores de trilla y aventado de la mies. Su origen parece remontarse al siglo XVIII. Se disponen escalonadas en la vertiente de la montaña, en bancales de pizarra, utilizando muros con el fin de lograr una superficie horizontal en la ladera. Entre los bancales se advierte la presencia de huecos, empleados tanto para guardar los aperos de la trilla como para ser utilizados de fresqueras. En Patones, pueden encontrarse tres tipos de Eras: pavimentadas, en el núcleo de Patones de Arriba y las de hierba y las de tierra en Patones de Abajo.
IGLESIA DE SAN JOSÉ  Se alza sobre una antigua ermita con campanario, construida con piedra y cal en 1653; un siglo después, este templo se convierte en iglesia. La antigua estructura del templo se mantiene: planta rectangular de una sola nave, portada con epístola de medio punto, sacristía junto a la epístola y torre. La torre se encuentra descentrada y tiene cuatro huecos con arcos de medio punto. Restaurada, abre sus puertas al público como C.I.T.E.C.O en 1998. (Centro de Iniciativas Turísticas Educativas Culturales y de Ocio).

YACIMIENTO ARQUEOLÓGICO “DEHESA DE LA OLIVA”  El Castro de la Dehesa de la Oliva data del siglo II a.C. El hallazgo de monedas pertenecientes al periodo de reinado de Enrique II de Castilla, parece indicar que su ocupación se prolongó hasta la Baja Edad Media. Este poblado estaba cercado por varios tramos de murallas y las calles eran rectas y horizontales. Las casas eran de mampostería, cimentadas directamente sobre la roca, lo que llevó a rellenar con tierra y piedra las desigualdades del terreno en su interior.

Tras su abandono como lugar residencial la cumbre del yacimiento fue reutilizada como necrópolis entre los siglos V y VI d.c.

CANAL DE CABARRÚS  Construido en el S XVIII permaneció en uso hasta 1822. Recorría los términos de Patones, Torrelaguna y Torremocha. Hoy día quedan restos de construcciones de dicho canal: puentes, la Casa de Oficios, etc.
VIVIENDAS  Las viviendas típicas de Patones estaban constituidas a base de pizarra, madera, ladrillo árabe, jaras y retamas. Las paredes exteriores eran de pizarra y se caracterizaban por la disposición de las lajas de pizarra de mayor tamaño en las esquinas y el recubrimiento de los huecos por pizarras muy pequeñas. Para la construcción de la cubierta se colocaba retama y jara sobre las vigas de madera y en último lugar se cubría con teja árabe. Las tejas de se construían en una tejera cercana al cementerio de Patones de Arriba.
LAVADERO Y FUENTE NUEVA  El lavadero y la fuente datan de principios del siglo XX. La conocida como Fuente Nueva ya tiene más de un siglo pues data de 1908 y tenía la función de acercar el agua a los vecinos de Patones. La presilla es mucho anterior, al parecer es una construcción asociada a un antiguo molino que se situaba donde hoy está el lavadero. El molino, gestionado por el Ayuntamiento de Patones, pudo ser junto a una antigua fragua, el patrimonio municipal hasta el siglo XIX. Aun hoy puede verse la piedra de moler junto al pilón de la fuente.
MUSEO AULA GEOLÓGICA  Situado en una antigua casilla del Canal de Isabel II rehabilitada en un paraje de extraordinario valor geológico. En el exterior del Museo, podemos observar una colección de rocas representativas de la Sierra Norte. En el interior del Museo, se dispone una serie de paneles explicativos con información sobre diferentes aspectos de la Geología: la creación de los Planetas, el Ciclo del Agua, los Fósiles, la Formación del Valle Bajo del Lozoya o la Cueva del Reguerillo. Estos paneles están apoyados por diversas reproducciones a gran escala: la Cueva del Reguerillo, Fallas y tipos, Corte Estratigráfico, los Fósiles, etc.
ERMITA DE LA VIRGEN DE LA OLIVA  Ubicada en la Dehesa del Pontón de la Oliva. Su construcción data entre el siglo XII y principios del XIII. Construida en ladrillo y piedra caliza, de estilo Románico-Mudéjar, se compone de una sola nave de planta rectangular y un ábside semicircular, donde se insertan tres pequeños huecos abocinados y coronados con un arco de medio punto. Se conserva el ábside y el primer tramo de la nave.

PRESA DEL PONTÓN DE LA OLIVA  Situada sobre el río Lozoya, se inicia su construcción en agosto de 1851 y se finaliza en 1856. Las obras se realizan en pésimas condiciones de trabajo con más de 1.500 presidiarios y unos 200 obreros libres. Debido a las filtraciones dejó de funcionar en 1904, aunque a veces se llena con agua sobrante de la Presa del Atazar.

Fue la primera presa que se construyó, en el territorio madrileño, para abastecer de agua a los habitantes de la ciudad Madrid.

TINADOS Y ARRENES  Los tinados estaban destinados a cobijar los rebaños de ovejas y cabras. Eran cabañas ganaderas formadas por un corral con una puerta de acceso donde se elegían los animales para su ordeño y una zona cubierta con un pequeño zarzo para evitar que se escaparan. Los arrenes son construcciones rectangulares realizadas a base de pizarra, de muro alto y sin cubierta ni divisiones internas. Los arrenes y cercados servían para sembrar el cereal y luego meter al ganado a que se lo comiera o segarlo para echarlo a los pesebres.